Otro logro del Ozempic: los fármacos antiobesidad también revierten el hígado graso
El medicamento Ozempic (semaglutida), inicialmente aprobado para el tratamiento de la diabetes tipo 2 y la obesidad, ha mostrado recientemente un potencial terapéutico significativo en el manejo de la enfermedad del hígado graso, específicamente en su forma más avanzada conocida como esteatohepatitis asociada a disfunción metabólica
La enfermedad del hígado graso no alcohólico (NAFLD) y su forma progresiva, la MASH, afectan a una proporción considerable de la población adulta, con estimaciones que sugieren una prevalencia de hasta un tercio en algunos países. Estas condiciones pueden evolucionar hacia fibrosis hepática, cirrosis e incluso cáncer de hígado, representando una carga significativa para los sistemas de salud.
Un estudio clínico internacional en fase 3, publicado en abril de 2025 en The New England Journal of Medicine, evaluó la eficacia de la semaglutida en pacientes con MASH. El ensayo incluyó a 800 participantes de 37 países y se extendió durante 72 semanas. Los resultados fueron prometedores: el 63% de los pacientes tratados con semaglutida experimentaron una resolución de la inflamación hepática sin empeoramiento de la fibrosis, y el 37% mostró mejoras en la fibrosis hepática, en comparación con el 22,4% en el grupo placebo .
Estos hallazgos sugieren que la semaglutida no solo contribuye a la pérdida de peso, sino que también puede tener efectos directos sobre la salud hepática, posiblemente mediante la mejora de la sensibilidad a la insulina y la reducción de la inflamación.
La posibilidad de utilizar Ozempic como tratamiento para la MASH representa un avance significativo, dado que actualmente no existen terapias farmacológicas aprobadas específicamente para esta condición. El fabricante, Novo Nordisk, ha anunciado planes para solicitar la aprobación regulatoria para esta nueva indicación a finales de 2025 .
Si bien los resultados son alentadores, es importante señalar que la eficacia de la semaglutida en etapas más avanzadas de la enfermedad hepática, como la cirrosis establecida, aún no está claramente establecida. Un estudio publicado en The Lancet Gastroenterology & Hepatology en 2023 indicó que la semaglutida no mejoró significativamente la fibrosis hepática ni logró la resolución de la cirrosis compensada relacionada con la esteatohepatitis no alcohólica .
Además, como con cualquier tratamiento farmacológico, es esencial considerar los posibles efectos secundarios y contraindicaciones, y utilizar el medicamento bajo supervisión médica adecuada.
La expansión del uso de Ozempic para tratar el hígado graso no alcohólico y la MASH ofrece una nueva esperanza para los pacientes que padecen estas condiciones. Los resultados de los ensayos clínicos recientes respaldan su eficacia en la mejora de la salud hepática, además de sus beneficios conocidos en el control de la glucosa y la pérdida de peso. Sin embargo, se requieren más investigaciones para comprender completamente su papel en diferentes etapas de la enfermedad hepática y para establecer directrices claras sobre su uso en esta nueva indicación
Comentarios
Publicar un comentario