Ante el riesgo de casos importados, debemos hablar del sarampión
A pesar de la disponibilidad de una vacuna segura y eficaz, el sarampión sigue siendo una de las principales causas de mortalidad infantil, con 107,500 muertes en 2023. Antes de la introducción de la vacuna en 1963, causaba 2.6 millones de muertes anuales. En las Américas, la erradicación se logró en 2016, pero hubo rebrotes en Venezuela y Brasil entre 2017 y 2019, aunque ambos países recuperaron su estatus de libres de sarampión en 2023 y 2024.
El sarampión es altamente contagioso, y para prevenir su propagación, se requiere una cobertura de vacunación del 95%. Sin embargo, la importación de casos sigue siendo un riesgo en México, donde el último caso endémico se reportó en 1995. En 2020, un brote en la Ciudad de México evidenció la disminución de la cobertura de vacunación, que en 2022 cayó al 82.4% en menores de cinco años y aún más en adultos jóvenes.
En 2024 se confirmaron 464 casos en las Américas, incluyendo 7 en México. En 2025, han surgido 21 casos en México, con especial afectación en comunidades menonitas de Chihuahua. El incremento de casos globales se debe a la disminución de la vacunación, el aumento de la movilidad y la confusión con el dengue.
Para evitar la propagación, se recomienda revisar las cartillas de vacunación y asegurarse de recibir dos dosis de la vacuna. La Semana de Vacunación de las Américas, del 26 de abril al 3 de mayo de 2025, es una oportunidad clave para reforzar la inmunización.
El sarampión es una enfermedad prevenible con una vacuna segura y efectiva, por lo que resulta preocupante que los casos estén en aumento debido a la disminución de la cobertura de vacunación. Esto refleja la necesidad de reforzar campañas de inmunización y concientización, especialmente en poblaciones vulnerables y en adultos jóvenes, quienes presentan menores tasas de vacunación.
El caso de México es un ejemplo claro de cómo la falta de cobertura puede propiciar brotes incluso en países que han mantenido el control de la enfermedad. Además, el riesgo de importación de casos desde regiones con transmisión activa resalta la importancia de mantener altas tasas de vacunación a nivel global.
La Semana de Vacunación de las Américas es una iniciativa valiosa, pero debe ir acompañada de esfuerzos sostenidos durante todo el año para evitar que el sarampión vuelva a convertirse en una amenaza grave. La mejor forma de proteger a la comunidad es garantizar que todas las personas tengan acceso a la vacuna y fomentar una cultura de prevención.
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